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Cómo evitar el desperdicio energético en tu negocio de alquiler vacacional

¿Por qué será que muchas personas que se preocupan por el medioambiente dejan de hacerlo cuando se van de vacaciones?

Un gran número de investigaciones señalan que la mayoría de los que viajan, o bien demuestran una falta de conciencia ecológica, o bien la abandonan durante su estancia fuera de casa.

Si eres propietario o gestor de una vivienda vacacional quizás no te sorprenda este dato. Sobre todo si has vivido en carne propia como los clientes dejan el aire acondicionado encendido con todas las ventanas abiertas mientras se bañan en la piscina, van a la playa, o salen a pasear durante todo el día.

Pero también cabe destacar el otro lado de la moneda; aquellos que siguen siendo consecuentes con su conciencia ecológica a la hora de viajar.

Según los últimos estudios hay un segmento creciente de turistas que valoran los alojamientos comprometidos con el medio ambiente. Es una predilección que está elevando los estándares de sostenibilidad en todo el sector del turismo. Ya son cada vez más demandados los alojamientos vacacionales cuyas prácticas sostenibles superen los requisitos mínimos.

Una de las prácticas sostenibles clave es el control de la climatización. Además de fomentar el uso responsable de la energía, esto evita la sorpresa desagradable de recibir una factura de luz desmesurada.

Actualmente en el sector del alquiler vacacional predominan varios métodos de controlar la climatización.

Por un lado están los métodos tradicionales, basados en temporizadores y digitalizadores. Y por otro, están los métodos más modernos, basados en las nuevas tecnologías de casas conectadas.

Veamos las características de cada una…

Los métodos tradicionales

Entre los métodos tradicionales encontramos sistemas que limitan el uso del aire con temporizadores. También hay sistemas que permiten cobrar el consumo a los huéspedes.

El temporizador más común es un aparato que se conecta a la red eléctrica y corta la corriente del sistema de aire acondicionado durante ciertas horas del dia. Mediante un temporizador se puede programar el funcionamiento del aire acondicionado para que se ponga en marcha durante un rango horario determinado. Podría ser, por ejemplo, entre las dos y siete de la tarde, o durante las horas nocturnas.

Otro ejemplo es el temporizador de prepago, una solución que todavía se encuentra en el mercado, aunque sea menos común. Este dispositivo permite al huésped pagar de antemano el uso de la electricidad de ciertos aparatos, como por ejemplo el aire acondicionado. Puede funcionar tanto con moneda como con tarjeta. El dispositivo se conecta a la corriente y, al agotarse el crédito, corta la corriente de todos los aparatos conectados.

A diferencia de los temporizadores, los digitalizadores no limitan el tiempo de uso del aire acondicionado, sino que lo miden para poder cobrar el consumo a los huéspedes. El digitalizador te permite ver el consumo al momento del check-in y check-out para saber la cantidad de electricidad gastada durante la estancia.

Al emplear alguna de estas soluciones hay que tener en cuenta los siguientes factores:

Riesgo de averías

Los temporizadores apagan el aire acondicionado cortando el suministro de electricidad a los aparatos. Cuando esta operación se efectúa con el aire en marcha hay un riesgo muy alto de dañar el sistema.

Calidad de servicio

Cabe recordar que los temporizadores limitan la climatización a cierta franja horaria, lo cual puede llegar a privar a los huéspedes del confort deseado en momentos de mucho calor o frío.

El digitalizador no limita el aire, pero sí obliga a los huéspedes a pagar por el consumo. Por lo tanto es necesario determinar si los clientes estarían dispuestos a pagar estos cobros adicionales. Y además, en un mercado cada vez más competitivo.

Tiempo de gestión

Es muy posible que los huéspedes se quejen de calor o frío después de que el temporizador haya apagado la climatización. Ante esta situación el gestor podría verse obligado a desplazarse a la vivienda, o a enviar a un técnico, para desbloquear el dispositivo.

Una vivienda que funciona con un digitalizador también requiere la presencia física del gestor a la hora del check-in y check-out para anotar el consumo y cobrar.

Las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías ponen a nuestro alcance toda clase de innovaciones para permitir un consumo responsable de energía.

Pero en el contexto del alquiler vacacional, esa finalidad ecológica se tiene que equilibrar con otros objetivos, como la eficiencia de gestión del negocio y, por supuesto, la comodidad del cliente.

Y allí está el reto, porque no es sencillo conseguir las tres cosas.

Por ejemplo, existe un mando de aire acondicionado que se puede programar para que la temperatura real sea distinta a la que introduce el huésped. Pero, aún si esto fuese capaz de “engañar” al huésped para mantener una temperatura razonable, ¿sería ésta la manera más responsable de conseguirlo?

Dicho esto, ¿cuáles son las opciones innovadoras y responsables a la vez?

Control a distancia

Las comunicaciones inalámbricas aportan soluciones más sofisticadas que funcionan con internet para poder controlar la climatización a distancia a través de una aplicación móvil.

De hecho, algunos modelos nuevos de aire acondicionado se pueden conectar a la red WiFi, lo cual permite encender y apagar el aparato a distancia, programar la hora de encendido o apagado y monitorizar el consumo.

Para un propietario, esto supone tener que invertir en aparatos nuevos para poder aprovechar la nueva tecnología. Además hay que tener en cuenta que el apagado no es automático. A no ser que haya programado la hora del apagado (lo cual vendría a ser lo mismo que el temporizador), el propietario tendría que apagar los aparatos manualmente desde el móvil a la hora indicada. Esto podría ser un inconveniente en el caso del alquiler vacacional, ya que el propietario no siempre sabe cuando los huéspedes están en la vivienda.

También existen termostatos modernos como Tado y Sensibo, que se adaptan a todos los aparatos de aire acondicionado. Esto evita la necesidad de invertir en aparatos nuevos. Además tienen la ventaja de poder controlarlos por internet. Por otro lado, sigue siendo una solución manual, porque no se apaga de manera automática.

Automatización

Un dispositivo que sí automatiza el apagado es Ecosense, un detector de movimiento que se puede instalar al lado de la unidad de aire acondicionado. Al detectar que no hay nadie en la estancia el dispositivo apaga el aire automáticamente. Gracias a esta funcionalidad ha tenido cierta acogida en el alquiler vacacional, pero cabe destacar que no se puede conectar a internet, por lo cual no es posible controlarlo a distancia para programar el funcionamiento o revisar el consumo.

Control a distancia con automatización

Por estos motivos diseñamos MODO, un mando inteligente que reúne todos los requisitos para el alquiler vacacional. También funciona con sensores de movimiento, pero además se puede controlar a través de una aplicación móvil que se comunica con los sensores por internet.

Los sensores apagan las unidades automáticamente en cualquier habitación que se encuentre vacía, siempre dejando el debido margen de tiempo antes de apagarse. Es decir, si alguien sale de la habitación y vuelve poco después, no se apaga. Solo se apaga en caso de una ausencia prolongada.

Luego a través de la aplicación móvil el propietario o gestor puede revisar el consumo. Si así lo desea, también puede definir las temperaturas máximas y mínimas para que los huéspedes disfruten de la comodidad de la climatización, sin que bajen o suban la temperatura a niveles excesivos.

La gran ventaja que tiene este método es que no priva al cliente de la climatización cuando la necesita, sino que aprovecha sus ausencias para ahorrar energía. De esta manera logra frenar la huella de carbono y el derroche económico.

Este tipo de solución supone una inversión inicial más elevada que las soluciones tradicionales. Sin embargo, la suma de las funcionalidades ofrece más flexibilidad, lo cual llega a generar un ahorro mayor y un mejor retorno de la inversión.

¿Qué exige el mercado?

A la hora de elegir una medida de control de climatización, también es importante tener en cuenta las agencias y tour operadores.

En un mercado cada vez más competitivo los huéspedes exigen la máxima calidad de servicio y transparencia de precios. Esto repercute en las agencias, puesto que éstas se ven motivadas a publicar con antelación el precio total de la estancia para evitar que el cliente se lleve un disgusto al recibir cargos inesperados más adelante.

La transparencia también influye en el posicionamiento de la propiedad en los buscadores de los portales, ya que muchas plataformas de alquiler vacacional penalizan los anuncios que excluyan cualquier gasto adicional, como el aire acondicionado.

Eso significa que el consumo de la climatización debe estar incluido en el precio que se ofrece al cliente en el momento de hacer la reserva.

Debido a todo esto hay una ola creciente de propietarios y gestores optando por nuevas tecnologías que permiten conseguir los tres objetivos clave: la responsabilidad ecológica, el confort del huésped con transparencia total, y el ahorro de tiempo y dinero.