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Ahorrando con el internet de las cosas

Este post es una traducción de un artículo publicado en la web de Olive Valley, una comunidad de startups en Mallorca. En el artículo, la autora Cecilie Gamst Berg entrevista a nuestro CEO, Walter Colitti, quien habla del internet de las cosas y como ModoSmart emplea esta tecnología para lograr ahorros energéticos en el alquiler vacacional.

Entrevista a Walter Colitti por Cecilie Gamst Berg

¿Qué tal si de repente la mesa te dijera que ya habías comido suficiente?

¿O si la butaca te avisara que ya es hora de ir a caminar un rato?

De momento estoy sentada en una silla que está dichosamente silenciosa. Y al otro lado de la mesa, que por suerte tampoco me dice nada, está el italiano Walter Colitti, fundador y CEO de www.modosmart.com.

Me está explicando cómo, dentro de tres o cuatro años todos los objetos de mi casa, hasta el inodoro y las lámparas, me mandarán tareas y me regañarán por no cumplirlas.

“Tu nevera te dirá si hay que ir a comprar leche, y…”

“¡Basta ya!,” le interrumpo. “No hace falta que me digas más, ¡me parece una visión terrorífica del futuro!”

“Se llama internet de las cosas”, dice.

Sí, incluso yo había oído hablar de eso. Pero, ¿qué hago para callarlo?

“… pero nosotros no fabricamos ese tipo de cosas”, me tranquiliza Colitti.
“Creamos algo más útil y práctico… una aplicación que apaga automáticamente las unidades de aire acondicionado cuando los huéspedes se olvidan de apagarlas al salir. Está dirigido a viviendas turísticas, propietarios de Airbnb y hoteles boutique”.

¡Qué alivio! Sé que el internet de las cosas llegará, o mejor dicho, que ya está aquí, y que todos mis dispositivos electrónicos me están escuchando y apuntando todo lo que hago y digo en un pequeño libro. Pero no quiero tener muebles chivatas en mi casa. ¡Eso jamás!

Pero la idea de tener una cosa que apague el aire sin que yo tenga que presentarme en la casa, ¡eso suena genial!

¿Como funciona?

“Es muy común que los huéspedes de Airbnb, u otra vivienda turística, dejen el aire acondicionado encendido todo el día mientras están en la playa. Puede que sea por un despiste, o porque piensan que ya está pagado y por lo tanto pueden hacer lo que les dé la gana. Sea el motivo que sea, a ti te llegará una factura de luz dolorosa,” explica.

“Pero con el dispositivo MODO puedes encender el aire acondicionado (frío o caliente) y apagarlo cuando más te convenga. Y lo mejor de todo es que el dispositivo detecta cuando la habitación está vacía y apaga el aire acondicionado automáticamente. Esto lo hace después de un determinado tiempo. También puedes configurarlo para que se active y desactive automáticamente en un momento dado, o ajustarlo manualmente. Enciéndelo diez minutos antes de que tus invitados regresen, y nunca sabrán que la unidad no ha estado soplando a 11 grados en todo el día. Todos están felices. Ah, y por supuesto, el dispositivo se puede operar desde tu teléfono a través de la aplicación móvil”.

¡Genial! Me gustaría haber tenido ese dispositivo cuando vivía en Hong Kong donde alquilaba una habitación de mi casa a través de Airbnb. Si me ponía delante de la puerta de la habitación de los huéspedes, se me congelaban los pies con las ráfagas de aire polar que soplaban por debajo de la puerta. Sabía que los huéspedes habían salido, dejando el aire puesto a cero grados, y que no volverían hasta mucho más tarde. Pero no me parecía correcto entrar a apagar la unidad.

Así que esta aplicación resulta muy interesante para todos los propietarios y gestores de viviendas turísticas, ¿no es así?

“Sí, eso es lo que pensamos nosotros”, asiente Colitti. La otra persona en “nosotros” es Ettore Giuliani, socio comercial y amigo de Walter. Giuliani vive en Madrid y se encarga de la producción. Walter es el responsable de ventas y marketing, una tarea para la que está bien ubicado, ya que ha vivido en Mallorca durante los últimos seis años y su esposa es mallorquina.

“¡Me encanta Mallorca! De hecho, me siento medio mallorquín”, dice entusiasmado el italiano. “Palma es muy internacional y es fácil establecer un negocio aquí. La calidad de vida es excelente y me siento integrado en la familia de mi esposa”, dice Colitti, quien conoció a su esposa en Bruselas cuando ambos estaban elaborando una tesis con el programa Erasmus.

“La beca Erasmus cambió mi vida”, recuerda.

“Solo quería viajar y vivir en el extranjero por un tiempo, pero después de obtener mi máster especializado en telecomunicaciones, decidí seguir como investigador. Me gustaba mucho viajar por el mundo para asistir a conferencias. Después de eso me dediqué a consultoría de investigación y desarrollo para el gobierno de la UE. Ese también fue un buen trabajo, pero quería algo que fuera mío. Sentía el impulso de inventar algún tipo de tecnología innovadora o construir algo basado en lo que ya existe. En aquel entonces el uso de la conexión inalámbrica empezaba a coger cada vez más fuerza, y tuve la idea, o más bien, me di cuenta de la necesidad de algo que pudiera ayudar a los propietarios de viviendas turísticas y pequeños hoteles a ahorrar dinero en su factura de electricidad.”

Walter y Ettore se conocieron en Madrid hace cuatro o cinco años y descubrieron que ambos estaban interesados en el internet de las cosas.

Es un interés que personalmente no comparto.

“Pero imagínate las ventajas”, reflexiona Walter. “¡Una camiseta capaz de detectar tu pulso te podrá avisar si algo va mal!”

Yo le replico que eso a mi camiseta no le incumbe, si es que alguna vez me pusiera una prenda tan poco elegante.

“Y sin embargo permitimos que un empleado bancario sepa cuanto gastamos, y que los empleados de Amazon conozcan nuestro número de tarjeta,” me recuerda.

“No podemos detener el avance de la tecnología”, insiste. “Cualquier cosa puede ser utilizada y abusada, y siempre hay un efecto colateral en cada innovación. Tenemos que educar a las personas sobre cómo usar y beneficiarse de la tecnología,” dice Colitti, a quien le encanta la libertad de ser emprendedor.

“Hemos aprendido mucho, porque el mercado te enseña sobre el producto”, sonríe. “Lo bueno es que el producto ha tenido acogida en el mercado, además de ser algo positivo para el medio ambiente.”

¡Totalmente de acuerdo! Y después de un año de pagar mis facturas de electricidad aquí en Mallorca, espero sinceramente que él también invente más trastos para ahorrar dinero.

De nada me sirve que mi camiseta me chille sobre mi ritmo cardíaco, ¡lo que quiero es que mi billetera me diga que está rebosante de salud!

Cecilie Gamst Berg es periodista, presentadora y fotógrafa. Ha producido cientos de artículos, podcasts, videos y documentales y ha trabajado en el South China Morning Post y Radio Televisión Hong Kong.